Valentina Belloso

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Ella es una mujer sin prototipos sobre su espalda, es original, humilde y divertida. Como toda soñadora lleva en las venas una alta dosis de dedicación y coraje. Es segura de sí misma, no le teme a los retos y disfruta al máximo los pequeños detalles de la vida. Su nombre: Valentina Belloso.

Valentina Belloso Rodriguez, nacida en Caracas un 02 de noviembre bajo el signo de escorpión, realizó estudios de comunicación social, mención audiovisual, en la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB). Posteriormente, cursó -durante 1 año- estudios de inglés en Madison Wisconsin USA y, tiempo después, se desempeñó como profesora de inglés en la misma ciudad.

En 1998, aproximadamente, comenzó a practicar la técnica de la improvisación teatral y, a partir de allí, formó parte de la obra “Improvisto”, experiencia en la que tuvo la oportunidad de compartir escenario con Emilio Lovera, un destacado humorista venezolano que le dio la oportunidad de ingresar a las pantallas venezolanas. “Con Improvisto, invitamos a Emilio Lovera a participar en una función con nosotros, fue ahí donde nos conocimos, luego me invitaron a participar en un corto dirigido por uno de sus hijos, Tomás Lovera, y después de eso nos llamaron para participar en el programa, bueno nos llamó Emilio jejejejeje”.

En el 2011, Valentina ingresó al elenco de Misión Emilio y, desde entonces, ha disfrutado al máximo todo el trabajo y la convivencia que allí surge. “Me gusta que todos los días puedas experimentar con diferentes personajes en diferentes situaciones, me gusta poder divertirme en mi trabajo con todo, con el vestuario, con las personas del elenco, los técnicos, la utilería, en fin, uno logra divertirse con todo. Lo bueno de éste trabajo es que aprendes todos los días, no hay un solo día donde NO haya aprendido algo. Esta profesión me ha enseñado que todos cumplimos un papel importante, desde el iluminador hasta la persona que limpia el set de grabación, todos somos necesarios. No hay nada que no sea bueno en este trabajo”.

Con la gracia que la caracteriza, Valentina confiesa que “no se considera el prototipo común de la bomba sexy y nunca podrá serlo”. “Creo que eso -tanto a mi hermana como a mí- nos hace algo especiales por así decirlo, aunque seamos tan iguales. Nunca me ha gustado verme tan bonita como el resto de las mujeres, claro en el teatro y en la televisión, en la vida real me gusta verme decente, no quiero ser catalogada como una mujer que se ve buenota en la televisión y listo, si fuera por mí aparecería en todos los episodios con un diente negro”.

Para el futuro, Valentina espera poder concretar muchas de sus metas, pero hasta entonces asevera -con mucha humildad- que seguirá aprendiendo de sus experiencias profesionales y de los grandes personajes de la televisión.