Osman Aray

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Su carisma enamoró a las pantallas de televisión. Es atrevido, osado y extrovertido. Un talento genuino, arriesgado y, sobre todo, leal a sí mismo. Un profesional multifacético. Un fiel militante del espectáculo venezolano. Él es animador, actor, productor, redactor y, en definitiva, un verdadero torbellino de los medios de comunicación. No hay dos como él, es único. Su nombre: Osman Aray.

Osman Douglas Aray Becerra, nacido en Caracas un 06 de junio bajo el signo de géminis, es licenciado en comunicación social de la Universidad Central de Venezuela (UCV), estudió inglés en el instituto Bournemouth International School de Inglaterra, adicionalmente, realizó una especialización de Información y Comunicación para el Desarrollo y, por último, siguió estudios de teatro en el país.

Luchador, profesional y objetivo, Osman afirma que “posee un profundo compromiso con la audiencia venezolana y con el espectáculo venezolano. Valoro mucho el trabajo de los artistas, de los actores y quiero de la mano de ellos poder hablar sobre las informaciones que los rodean. Hablarlo con veracidad, con objetividad y por supuesto la energía que cada quien le pondrá”.

Sus inicios en los medios se remontan al año 1997 como pasante de “24 Horas”, programa en el que también tuvo la oportunidad de desempeñarse como asistente, coproductor, productor y moderador.

A lo largo de su carrera profesional ha participado en diversos proyectos televisivos, entre los más recientes figuran “Que Locura” (2002) y “Sálvese quien pueda” (2003), en éste último programa, Osman ejerció los cargos de productor y presentador.

Su trayectoria y excelencia profesional han sido reconocidas con múltiples galardones, entre los que destacan: el Mar de plata, Cacique de Oro, Tamanaco, Lo Mejor Para Los Mejores, El Chaima de Oro, entre otros.

Actualmente, el reconocido y acucioso periodista es animador de “La Bomba”. “Espero divertirme mucho, ser feliz en lo que me gusta, contactar nuevamente a la familia venezolana, que se quieran divertir con nosotros y que hagamos una bonita televisión para Venezuela, que necesita espacios inteligentes, que le den valor a nuestro talento”.

Con plena conciencia de que “la vida es un constante aprendizaje”, Osman afirma que hará todo lo posible para concretar cada una de sus metas. “Tengo claro que todos los seres humanos caminamos y no volamos. Siempre tengo mis pies en la tierra y mi gran proyecto es darle cobijo a mi familia y a mi gente más cercana de manera honesta, con un trabajo que sea gratificante para mí”.