Amílcar Rivero

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Él es el antídoto ideal contra el aburrimiento, el perfecto cómplice del entretenimiento. Desde pequeño, acumuló grandes momentos de gloria en sus bolsillos Pasó de niño prodigio a primer actor, saltó del drama a la comedia, de la televisión al cine, del teatro a la radio, como solo los “grandes” pueden hacerlo. Su nombre: Amílcar Rivero.

Manuel Amílcar Rivero Pulido, nacido en Caracas el 23 de julio de 1968, asegura que sus primeros pasos en el mundo del entretenimiento se dieron por “pura casualidad”. Una combinación de talento y destino lo convirtieron en “el niño prodigio de la actuación”: Sus padres, Miguel e Isabel -por recomendación de unos amigos- lo llevaron a probar suerte en la pantalla chica y, desde entonces, Amílcar no ha dejado de “bailar” al son de su pasión.

La precocidad de su talento asombraba, no contaba 10 años de edad cuando ya había protagonizado las miniseries “Inki, Cometa Radiante”; “Panchito y Arturo” y las telenovelas “Angelito”; “Juanito y EL”; “Juanito, Julieta y EL” y “Muros de Silencio”. A ésta lista se le sumaron destacados dramáticos como “Gardenia”, “Por Estas Calles”, “Los Amores de Anita Peña”, “El Desafió”, “Muñeca de Trapo”, “A todo Corazón”, “Mambo y Canela”, “Sabor a ti”, “Los Querendones”, “El Venerable”, entre otros.

El Cine también probó su talento en películas como “Operación Chocolate”; “Colt Comando 5.56, “D.D. Generación”, y “Casting”. Lo mismo ocurrió en la radio, donde brilló con luz propia en radionovelas como “Cumbres Borrascosas”, “El Mounstro del Ávila”, “Marco Antonio y Cleopatra” de William Shakespeare, “Marilyn”, “la piel de Sapa” de honore de Balzac, entre otras.

Sus experiencias como comediante lo llevaron a compartir escenarios con figuras de la talla de Emilio Lovera, Laureano Márquez, el Che Gaetano, Wilmer Ramírez, Carlos Rodríguez, Claudio Nazoa, Cayito Aponte, El Moreno Maikel y “Er” Conde del Guácharo.

Actualmente, Amílcar sigue dispuesto a entregar lo mejor de sí en “Misión Emilio”. “Desde pequeño he mantenido una misma filosofía: mi trabajo es un juego con el cual yo me divierto. Por algo los mejores actores son los niños cuando juegan”.

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